
Es una herramienta descubierta por el Maestro Bert Hellinger, para empezar a sanar desde el origen. Para sanar el alma o campo mórfico, lugar dónde se encuentran albergadas las memorias ancestrales de una persona. A través de los órdenes del amor: la pertenencia, la jerarquía, y el equilibrio entre el dar y el recibir.
Las personas que están en el grupo representan a su vez a una persona o situación que requiere ser sanada para que la persona que está “constelando” pueda mirar aquello de lo que no era consciente, sin embargo, todos lo que están dentro del campo de la constelación por resonancia mórfica son beneficiados, es por eso que no se hace distinción entre los representantes y los que “constelan” un tema en específico. Es importante señalar que en éste tipo de constelaciones se trabaja con el alma, no con la mente y ésto nos lleva a movimientos profundos, sacando a la luz la verdad para que pueda ser armonizada. A la par las Constelaciones Familiares del Espíritu son un camino iniciático para el desarrollo de la consciencia. Gracias a esto es posible lograr liberar memorias que en un proceso terapéutico a nivel de la mente sería muy difícil.
